sábado, 30 de mayo de 2026

Oración para que Colombia sea liberada del comunismo y gane Abelardo de la Espriella (El Tigre)

 


Sagrado Corazón de Jesús te imploramos que Colombia sea liberada del comunismo, y que el abogado Abelardo de la Espriella (El Tigre) gane las elecciones presidenciales.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.


En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.
Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá.”
He aquí que llamo, busco y pido con fe y confianza la gracia que deseo alcanzar en esta novena: Que Colombia sea liberada del comunismo, y que el partido de Petro —izquierdista, anticatólico y blasfemo— sea derrotado. Y que gane como Presidente Abelardo de la Espriella.
Sagrado Corazón de Jesús, protege nuestras familias.

Padre nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos Confío.
✞✞✞

Oh Jesús mío, habéis dicho: “En verdad os digo, lo que se pidiese a Mi Padre en Mi Nombre, Él lo dará a vosotros.” He aquí que en vuestro nombre, le pido al Padre Celestial con fe y confianza la gracia que deseo alcanzar en esta novena.
℣. Corazón de Jesús, generoso para aquellos que te invocan ℟. Ten piedad de nosotros.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos Confío.
✞✞✞
Oh Jesús mío, habéis dicho: “ En verdad os digo, que el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán jamás.” He aquí que, animado por Vuestras infalibles palabras, ahora pido con fe y confianza la gracia que deseo alcanzar en esta novena.

℣. Sagrado Corazón de Jesús, Magnánimo con todos los que te invocan ℟.Ten piedad de nosotros.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos Confío.

✞✞✞

Oremos: Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien sólo una cosa es imposible, esto es, la de no tener compasión de los infelices, ten piedad de nosotros, y concédenos la gracia que os pedimos, mediante el Doloroso e Inmaculado Corazón de María, Vuestra tierna Madre, y nuestra Madre compasiva. Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te Salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea pues, Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús: fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, Oh Piadosa, Oh dulce Virgen María.

℣. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

℣. San José, Padre Guardián de Jesús,

℟. Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.



domingo, 10 de mayo de 2026

El Sínodo quiere derrocar la moral católica — Padre Murray

 

El informe del Sínodo es un intento subversivo de derrocar la moral católica: En declaraciones a EWTN, el Padre Gerald Murray denunció el informe del Grupo de Estudio n.º 9 del Sínodo del Vaticano, calificándolo de «horrendo» y llamándolo «un intento subversivo de derrocar la moral católica en lo referente a la cuestión de la homosexualidad». Advirtió que «la oficina del Sínodo es ahora tan solo otro brazo de relaciones públicas de ese grupo de presión», y añadió: «Se han propuesto normalizar la homosexualidad en la vida de la Iglesia».

Judas 7

así como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, que de igual modo actuaron inmoralmente y se entregaron a una lujuria antinatural, sirven de ejemplo al sufrir el castigo del fuego eterno.


sábado, 9 de mayo de 2026

Un verdadero católico tiene solo tres madres, nada más.

                          Feliz día de las Madres mamita María





Deja de llamar a la Tierra «Madre Tierra», como hacen los paganos. La Tierra no es más que una creación de Dios.

Un Verdadero católico tiene solo tres madres, nada más.

Adelante la Fe: 


Las tres madres de un católico (rechazo de las falsas madres): Vamos al punto: un católico tiene solo tres madres, nada más. Primero, una madre que lo concibe y lo educa cristianamente con amor; segundo, una Madre llena de misericordia y que es la Santísima Virgen María, Madre de mi madre, Madre mía, Madre de todos los católicos, y que Cristo nos la dio en la Cruz; y tercero, una Madre que es Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana, y que recibe el nombre de Iglesia Católica.

Nuestra Madre la Iglesia, que nos hace hijos de Dios por medio del Bautismo. 

Un católico no tiene una “madre tierra”: seudomadre de tendencia teilhardiana-tercermundista-indigenista-pagana. Repásese cualquier ‘Historia (SERIA) de la Iglesia’, y no solo nadie podrá hallar tamaña locura, sino que, por el contrario, podrá encontrar condenas que se hicieron contra pretendidas “maternidades”.



Papa Pío XI — Quien identifica, por confusión panteísta, a Dios y al universo, no es un creyente en Dios:


Procurad, Venerables Hermanos, que, ante todo, la fe en Dios —primer e insustituible fundamento de toda religión— se conserve en Alemania pura e inmaculada. No es creyente en Dios aquel que pronuncia su nombre con los labios, sino aquel para quien esta palabra sagrada representa un concepto verdadero y digno de la Divinidad. Quien identifica, por confusión panteísta, a Dios y al universo —ya sea rebajando a Dios a las dimensiones del mundo, o elevando al mundo a las dimensiones de Dios— no es un creyente en Dios. (Pío XI. Encíclica *Mit brennender Sorge*, n.º 7, 14 de marzo de 1937)


 

Concilio de Trento
La filiación divina no se puede lograr sin el bautismo
Aunque Jesucristo murió por todos, no todos participan del beneficio de su muerte, sino sólo aquellos a quienes se comunican los méritos de su pasión. […] En las palabras mencionadas se insinúa la descripción de la justificación del pecador: de suerte que es tránsito del estado en que nace el hombre hijo del primer Adán, al estado de gracia y de adopción de los hijos de Dios por el segundo Adán Jesucristo nuestro Salvador. Esta traslación, o tránsito no se puede lograr, después de promulgado el Evangelio, sin el bautismo, o sin el deseo de él; según está escrito: “No puede entrar en el reino de los cielos sino el que haya renacido del agua, y del Espíritu Santo” (Concilio de Trento, cap. II, sesión VI. De los predicadores de la palabra divina, y de los demandantes. Celebrada en 13 de enero de 1547)

Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión (cf Concilio de Florencia: DS 1314; CIC, can 204,1; 849; CCEO 675,1)

“Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado a los cristianos, del que no les es lícito desertar.” De la Carta a Diogneto 

                                            



Dios dio el nombre de mar a la reunión de las aguas, y a la reunión de todas las gracias se llama María (San Bernardo Hom. super Missus est).


San Pío X: Lo que esta prudentísima Virgen dijo a los sirvientes en las bodas de Caná, también nos lo dirige a nosotros: «Haced todo lo que él os diga» (Jn 2,5). Ahora bien, estas son las palabras de Jesucristo: «Si queréis entrar en la vida, guardad los mandamientos» (Mt 19,17). Que todos estén plenamente convencidos de esto: que si su devoción a la Santísima Virgen no lo aparta del pecado ni mueve su voluntad a enmendar una vida pecaminosa, es una devoción engañosa y mendaz, pues carece de su efecto propio y de su fruto natural.


 1 Timoteo 5:14 “Quiero… que se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia”


1 Timoteo 2:15 Pero la mujer se salvará siendo madre y permaneciendo con sensatez en la fe, el amor y la santidad.


Génesis 9:7 Mas vosotros fructificad, y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.


Salmos 84:11 Porque Dios el Señor nos alumbra y nos protege; el Señor ama y honra a los que viven sin tacha, y nada bueno les niega.


Los idólatras que adoran la tierra, en su desprecio por Dios, son quienes llaman a la tierra «Madre».


Atanasio el Apostólico (Biblia Catena Aurea):

373 d. C.

Tan lejos llegó su impiedad que procedieron a adorar a los demonios y los proclamaron dioses,  satisfaciendo sus propia lujurias. 




Romanos 1:25 -

cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y dieron culto a la criatura en lugar de al creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 

 


San Agustín de Hipona:

"Pues, al adorar y servir a la criatura antes que al Creador, no han querido ser templo del único Dios verdadero. Al desear poseerlo —junto con muchas otras cosas y muchos falsos dioses—, terminaron no poseyéndolo en absoluto.


Santo Tomás de Aquino, comentando Romanos 1 señala que San Pablo enseña que aquellos que caen en el vicio contra natura son idólatras:


(Rm 6,23): La paga del pecado es la muerte. Todos sus ídolos serán consumidos por el fuego (Miqueas 1,7). Y es digno de notar que el Apóstol, con gran razonabilidad, asigna a los vicios contra natura —que se cuentan entre los pecados carnales más graves— el castigo propio de la idolatría (...) 

 

San Cipriano de Cartago:

Sobre este mismo asunto, a los Romanos: «Y adoraron y sirvieron a la criatura, abandonando al Creador. Por lo cual, también Dios los entregó a pasiones ignominiosas»

 

El Apóstata Robert Prevost adoró a la Pachamama en un ritual pagano en Brasil en 1995.

San Ireneo de Lyon

Siendo discípulos de los mencionados, hacen que quienes les dan su asentimiento sean peores que los paganos. Pues los primeros «sirven a la criatura antes que al Creador».



Tertuliano de Cartago

Feliz es, sin duda, la fe si es para obtener dones que los enemigos de Dios y de Cristo no solo usan, sino que incluso abusan, «¡adorando a la criatura misma en oposición al Creador!».

 

Fabián de Roma: Por consiguiente, de tales personas se ha de uno guardar en todo y no se las debe recibir, pues, según el Apóstol, no solo son condenados quienes cometen tales cosas, sino también quienes consienten con aquellos que las hacen.

 

San Juan Crisóstomo
407 d. C.
Habiendo planteado dos objeciones, Pablo las refuta aquí. ¿Qué razón podría tener alguien para decir que no sabe lo que debe hacer? Aun si no lo supiera, seguiría siendo culpable, pues se ha apartado del Dios que le enseña. Sin embargo, Pablo ha demostrado mediante numerosos argumentos que, en efecto, lo sabe y transgrede voluntariamente. Pero, ¿acaso tal persona se ve arrastrada por la pasión? Si fuera así, ¿por qué entonces coopera con ella e incluso la elogia? Pues no solo cometen tales actos ellos mismos —dice Pablo—, sino que «aprueban a quienes los practican». De este modo, Pablo sitúa en primer lugar el pecado más grave, a fin de despacharlo (pues quien elogia el pecado ajeno es mucho peor que quien peca por sí mismo), y luego se dispone a tratar con mayor firmeza al pecador [en el capítulo siguiente].

 


Severiano de Gabala
425 d. C.
Cuando Pablo habla del «juicio de Dios», se refiere a la justa retribución que Dios otorga a cada uno según sus merecimientos. Pues los hombres saben, por su razonamiento natural, que los transgresores serán castigados por Dios; sin embargo, en lugar de apartarse de sus caminos perversos, ¡se complacen en aquellos que cometen tales actos!… Por consiguiente, Dios juzgará a quienes obran de tal modo como personas absoluta e indudablemente merecedoras de la muerte.

sábado, 4 de abril de 2026

¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! 🕊️

 «La fe de los cristianos -dice San Agustín- es la resurrección de Cristo. No es gran cosa creer que Jesús ha muerto; esto lo creen también los paganos; todos lo creen. Lo verdaderamente grande es creer que ha resucitado».

 
La pascua es la fiesta principal y mas antigua de los cristianos. Es el corazón del año litúrgico. El papa León I la llama la fiesta mayor (festum festorum), y dice que la Navidad se celebra en preparación para la Pascua (Sermón xvii en Exodum). 
“Mane nobiscum, Domine!”
 



La temporada de la Pascua
Siendo la fiesta mas importante de la liturgia, la pascua se celebra por 50 días, desde el domingo de Pascua hasta Pentecostés.  Según la liturgia actual, la cuaresma termina en la tarde del Jueves Santo con la liturgia de la Cena del Señor que da comienzo al Triduo Pascual.  El Viernes Santo se hace el "ayuno pascual" que se continúa el sábado santo, preparatorio a la gran celebración pascual .  El triduo culmina en la Vigilia Pascual del sábado por la tarde.
Los primeros ocho días de la pascua constituyen la octava  y se celebran como solemnidades del Señor. 
El agua bendecida en la Vigilia pascual se usa para los bautismo en toda la temporada de pascua.
 


 
 A la víctima pascual entonen alabanzas los cristianos. El Cordero redimió a las ovejas: Cristo inocente reconcilió con su Padre a los pecadores. La muerte y la vida lucharon con denuedo admirable; el Señor de la vida reina vivo después de muerto. Dinos, María, ¿qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo vivo y la gloria del Resucitado. Vi ángeles como testigos; vi el sudario y los vestidos. ¡Resucitó Cristo, mi esperanza! precederá a sus discípulos a Galilea. ¡Sabemos que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos! Tú, oh Rey triunfador, apiádate de nosotros.
 
 
Himno para la Octava de Pascua:
Omnes qui in Christo baptizati estis, Christum induistis, Alleluia.
Mementote mirabilium eius quae fecit,
prodigia eius, et iudicia oris eius.
Omnes qui in Christo baptizati estis, Christum induistis, Alleluia. Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen. Omnes qui in Christo baptizati estis, Christum induistis, Alleluia
.


viernes, 3 de abril de 2026

El sacrilegio contra la Eucaristía y la Apostasía hicieron sudar sangre a Jesús en el Huerto de los Olivos

 



 
Visiones de  Anna Catalina Emmerich
“Apareciéronse a los ojos de Jesús todos los padecimientos futuros de sus Apóstoles, de sus discípulos y de sus amigos; vio a la Iglesia primitiva tan pequeña, y a medida que iba creciendo vio las herejías y los cismas hacer irrupción, y renovar la primera caída del hombre por el orgullo y la desobediencia; vio la frialdad, la corrupción y la malicia de un número infinito de cristianos; la mentira y la malicia de todos los doctores orgullosos, los sacrilegios de todos los sacerdotes viciosos, las funestas consecuencias de todos estos actos, la abominación y la desolación en el reino de Dios en el santuario de esta ingrata humanidad, que Él quería rescatar con su sangre al precio de padecimientos indecibles.…
En medio de todas esas apariciones, yo veía a Satanás moverse bajo diversas formas horribles, que  representaban diferentes especies de pecados. Estas figuras diabólicas arrastraban, a los ojos de Jesús, una multitud de hombres, por cuya redención entraba en el camino doloroso de la cruz. Al principio vi rara vez la serpiente, después la vi aparecer con una corona en la cabeza: su estatura era gigantesca, su fuerza parecía desmedida, y llevaba contra Jesús innumerables legiones de todos los tiempos, de todas las razas. En medio de esas legiones furiosas, de las cuales algunas me parecían compuestas de ciegos, Jesús estaba herido como si realmente hubiera sentido sus golpes; en extremo vacilante, tan pronto se levantaba como se caía, y la serpiente, en medio de esa multitud que gritaba  sin cesar contra Jesús, batía acá y allá con su cola, y desollaba a todos lo que derribaba.

 

Entonces me fue revelado que estos enemigos del Salvador eran los que maltrataban a Jesucristo realmente presente en el Santísimo Sacramento. Reconocí entre ellos todas las especies de profanadores de la Sagrada Eucaristía. Yo vi con horror todos esos ultrajes desde la irreverencia, la negligencia, la omisión, hasta el desprecio, el abuso y el sacrilegio; desde la adhesión a los ídolos del mundo, a las tinieblas y a la falsa ciencia, hasta el error, la incredulidad, el fanatismo y la persecución. Vi entre esos hombres, ciegos, paralíticos, sordos, mudos y aun niños. Ciegos que no querían ver la verdad, paralíticos que no querían andar con ella, sordos que no querían oír sus avisos y amenazas; mudos que no querían combatir por ella con la espada de la palabra, niños perdidos por causa de padres o maestros mundanos y olvidados de Dios, mantenidos con deseos terrestres, llenos de una vana sabiduría y alejados de las cosas divinas. Vi con espanto muchos sacerdotes, algunos mirándose como llenos de piedad y de fe, maltratar también a Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Yo vi a muchos que creían y enseñaban la presencia de Dios vivo en el Santísimo Sacramento, pero olvidaban y descuidaban el Palacio, el Trono, lugar de Dios vivo, es decir, la Iglesia, el altar, la custodia, los ornamentos, en fin, todo lo que sirve al uso y a la decoración de la Iglesia de Dios. Todo se perdía en el polvo y el culto divino estaba si no profanado interiormente, a lo menos deshonrado en el exterior. Todo eso no era el fruto de una pobreza verdadera, sino de la indiferencia, de la pereza, de la preocupación de vanos intereses terrestres, y algunas veces del egoísmo y de la muerte interior.
Aunque hablara un año entero, no podría contar todas las afrentas hechas a Jesús en el Santísimo Sacramento, que supe de esta manera. Vi a los autores de ellas asaltar al Señor, herirle con diversas armas, según la diversidad de sus ofensas. Vi cristianos irreverentes de todos los siglos, sacerdotes ligeros o sacrílegos, una multitud de comuniones tibias o indignas. ¡Qué espectáculo tan doloroso! Yo veía la Iglesia, como el cuerpo de Jesús, y una multitud de hombres que se separaban de la Iglesia, rasgaban y arrancaban pedazos enteros de su carne viva. Jesús los miraba con ternura, y gemía de verlos perderse.”




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San Agustín., in sent. Proper. sent 68.
Orando el Señor y sudando sangre, dio a conocer que de todo su cuerpo, que es la Iglesia, brotarían martirios.

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Marcos 14:35

 Y apartándose un poco adelante, se postró en tierra; y suplicaba que, si ser pudiese, se alejase de El aquella hora.

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San Beda, in Marcum 4, 43
No es el sueño ordinario el que les prohibe, porque no era tiempo de ello aproximándose como se aproximaba el peligro, sino el de la infidelidad y la pereza del espíritu. Apartándose un poco, se postra hasta el suelo, manifestando la humildad de su espíritu en la actitud de su cuerpo.

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Pseudo - Jerónimo
Da Judas como señal un beso lleno de venenosa hipocresía, a semejanza de Caín que ofreció un sacrificio falso y reprobado.