jueves, 14 de julio de 2022

San Buenaventura, obispo y Doctor de la Iglesia

 Dom Prospero Gueranger - El Año Liturgico 

  
"Doctor seráfico",Cardenal, general de la Orden Franciscana.

Contemporáneo de Santo Tomás de Aquino y San Alberto Magno.

Se convirtió en franciscano a la edad de 22 años.
Enseñó teología y Sagrada Escritura en la Universidad de París, de 1248 a 1257.

Fiesta: 14 de Julio


TOMÁS Y BUENAVENTURA. —- La pintura ha ilustrado la célebre visión en la cual Nuestra Señora presentó a su Hijo a sus dos servidores Domingo y Francisco que tenían que devolverle la humanidad, víctima de profunda corrupción. También ilustró el encuentro de los dos santos echándose en los brazos el uno del otro y prometiéndose estar unidos en la acción apostólica que ambos inauguraban casi al mismo tiempo. Dos de sus hijos más insignes que deberían parecerse también por el resplandor de su doctrina, e ir juntos en la admiración y el agradecimiento de la Santa Iglesia: tura, cuya obra intelectual tenía un solo fin, el de llevar a los hombres por la ciencia y el amor a esta vida eterna, que consiste en conocer al solo Dios verdadero y a Jesucristo que fué enviado. Los dos fueron esas lámparas encendidas que iluminaron su siglo y caldearon las almas. Pero quiso el Señor que sacase la Iglesia principalmente su luz de Santo Tomás y su caridad inflamada de San Buenaventura. En el curso de la Cuaresma celebramos ya al Doctor Angélico, hoy, en cambio, la Iglesia orienta nuestros corazones hacia el Doctor Seráfico para tributarle nuestra alabanza y nuestra oración y recibir la lección de su vida.

EL ESTUDIANTE. — Era muy joven aún, cuando al salir de sus primeros años de vida religiosa, fué enviado a la célebre Universidad de París, para estudiar en ella Teología. Entre aquella multitud de estudiantes, con frecuencia pendencieros, y ligeros, conservó su alma tan pura, tan sencilla y desasida, que su maestro Alejandro de Halés decía admirado: “Se diría que no pecó Adán en él.” Alejandro de Halés, según expression del Papa Alejandro IV parecía entonces que “encerraba en sí la fuente viva del paraíso, de donde el río de la ciencia de la salvación se desbordaba en rápidas olas a través de la tierra”.

EL DOCTOR. — Bajo su dirección, Buenaventura hacía maravillosos prodigios en la ciencia y en la santidad. Estudia en primer lugar la Sagrada Escritura, copiando muchas veces de su propia mano los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento; resume y analiza a los Padres de la Iglesia y de tal modo ahonda en todas las ciencias sagradas que, a pesar de las leyes de la Universidad, a los 27 años se le llama a ocupar una cátedra. A la extrañeza que causó por su juventud, sucedió en seguida la admiración. Investido de la herencia de Alejandro de Halés, a quien se llamaba el “Doctor irreprochable, el Doctor de los Doctores”, Buenaventura podía decir de la Sabiduría divina: “Ella me enseñó todo; me enseñó la justicia y las virtudes, las sutilezas del discurso y el nudo de los argumentos más fuertes”.

Tal es el objeto de los Comentarios sobre los cuatro libros de las Sentencias que nos han conservado las lecciones de Buenaventura en esta cátedra de la Sorbona, donde su palabra, amable, animada de un soplo divino, tenía cautivas a las inteligencias más nobles.

El joven maestro respondía ya a su título predestinado de Doctor Seráfico, no viendo en la ciencia más que un medio de amar más, y repitiendo sin cesar que la luz que ilumina a la inteligencia resulta estéril y vana si no penetra en el corazón, donde únicamente descansa y se agasaja a la Sabiduría. Nos dice también San Antonino que toda verdad que percibía, se convertía en afectos, haciéndose por lo mismo oración y alabanza divina. Su fin era, dice otro historiador, llegar al incendio del amor, abrasarse él mismo en el foco divino e inflamar después a los demás. Indiferente a las alabanzas, como a la fama, únicamente se preocupaba de ordenar sus costumbres y su vida; quería arder en primer lugar y no sólo lucir; ser fuego para de esa manera acercarse más a Dios, siendo más conforme al que es fuego; sin embargo, como al fuego acompaña siempre la luz, así fué él, a la vez una antorcha luciente en la casa de Dios; pero su título especial de alabanza consiste en que toda la luz que pudo reunir, la convirtió en alimento de su llama y de la caridad divina.


Supo a qué atenerse con respecto a esta dirección única de sus pensamientos cuando, al inaugurar su enseñanza pública, tuvo que tomar un partido sobre la cuestión que dividía a la Escuela en lo tocante al fin de la Teología: ciencia especulativa para unos y práctica a juicio de los otros, según llamaba la atención a cada parte el carácter teórico o moral de las nociones sobre que versa. Buenaventura buscando unir los dos sentimientos en el principio, que a su parecer era la ley única y universal, concluía que “la Teología es una ciencia afectiva, cuyo conocimiento procede por contemplación especulativa, pero tiende principalmente a hacernos buenos”. La Sabiduría de la doctrina, en efecto, decía él, tiene que ser como lo indica su nombre: sabrosa al alma.

EL SANTO. — Pero como lo advirtió más tarde el Papa Sixto V, no sólo sobresalía por la fuerza del raciocinio, por la facilidad de su enseñanza y la claridad de sus definiciones, sino que por encima de todo prevalecía por una virtud enteramente divina para mover a las almas. A la vez que iluminaba las inteligencias, predicaba a los corazones, y los conquistaba al amor de Dios. Sus mismos amigos se admiraban, y Santo Tomás preguntándole un día, en un arranque de admiración fraterna, en qué libro había podido beber esta ciencia sagrada, Buenaventura, mostrándole su crucifijo, respondió humildemente: “Esta es la fuente de donde yo saco todo lo que sé; studio a Jesús y a Jesús crucificado.”

Este es el secreto de la composición de toda esta serie de admirables opúsculos, donde sin plan preconcebido, simplemente para satisfacer los deseos de sus discípulos o para desahogar su alma, vemos que Buenaventura trató de todo a la vez: de los primeros elementos de la ascesis y de los escritos más elevados de la vida mística, con una plenitud, una seguridad, una claridad, una fuerza divina de persuasión, que hacen decir al Soberano Pontífice Sixto IV que parece que el Espíritu Santo habla por él. Escrito en la cumbre del Alverna, y como bajo la influencia más inmediata de los Serafines del cielo, el Itinerario del alma a Dios arrebataba de tal modo al canciller Gersón, que declaraba a “este opúsculo, o más bien, a esta obra inmensa, por encima de la alabanza de una boca mortal”; el Santo hubiese querido que juntándole con el Breviloquium, maravilloso resumen de la ciencia sagrada, se impusiese como manual indispensable a los teólogos. Y es que en efecto, dice para la Orden Benedictina el Abad Tritemio, aquel que considera el espíritu de amor divino que se echa de ver en Buenaventura reconocerá con facilidad que está por encima de todos los doctors de su tiempo por la fuerza persuasiva de sus obras. Buenaventura sobrepasa este mayor y menor número, porque en él la ciencia origina la devoción y la devoción la ciencia. Si, pues, quieres ser sabio y piadoso, vive como él.

Pero, más que su persona, Buenaventura nos revelará con qué disposiciones conviene leerle para sacar fruto. Al comienzo de su Incendium amoris, donde enseña el triple camino que conduce a la verdadera sabiduría por la purificación, la iluminación y la unión, dice: “No ofrezco, este libro, a los filósofos, a los sabios del mundo, a los grandes teólogos embebidos en. cuestiones interminables; sino a los sencillos, a los ignorantes que se preocupan más de amar a Dios que de saber. No discutiendo sino obrando, es como se aprende a amar. Creo que no comprenderán el contenido de este libro, esos hombres llenos de ideas propias, superiores en todas las ciencias pero inferiores en el amor de Cristo. Al menos que dejando a un lado la vana ostentación del saber se den con profundo renunciamiento en la oración y meditación, a hacer resplandecer en ellos la llama divina, que, calentando el corazón y disipando toda oscuridad, les guiará por encima de las cosas temporales al trono de la paz. Porque por lo mismo que saben más, son más aptos, o lo debían ser, para amar, si se desprecian a sí mismos y tienen la alegría de ser despreciados por otros”.

MINISTRO GENERAL DE LOS FRAILES MENORES.— San Buenaventura no debía permanecer mucho tiempo en la cátedra de la Sorbona. A los 35 años fué elegido Ministro general de los Frailes Menores. Obligado a abandonar la enseñanza de la escolástica, dejó la cátedra a un amigo joven, Fr. Tomás de Aquino, cuya ciencia y santidad iban a ilustrar a la universidad de París y a la Iglesia entera.

San Francisco había muerto hacía 31 años. Había puesto las bases de su Orden. La savia seráñca había brotado de su corazón, pero su obra necesitaba ser organizada: esta fué la labor de San Buenaventura. Sin abandonar el espíritu de San Francisco, se propuso coordinar todas las energías y dar a la Orden su forma definitiva y las sabias y admirables Constituciones, que habían de ser el armazón de este admirable edificio. Le vemos recorrer todas las provincias de su Orden: está sucesivamente en París, en Narbona, en Pisa y después de estos viajes agotadores, se retira a una celda del monte Albernia, donde Francisco, recibió los sagrados estigmas. Escribe la vida de su seráfico Padre para imbuir a todos sus hijos de su espíritu.

CARDENAL DE ALBANO. — Por la profundidad de su ciencia, por la santidad de su vida, por la fuerza de su palabra puso la Iglesia sus miradas en él. Cuando en Perusa el Papa Clemente IV quiso nombrarle arzobispo de York, él se puso a sus pies y le suplicó que le apartara de esta dignidad. Mas tuvo que ceder a las instancias de San Gregorio X y acatar sus órdenes “que le nombraban cardenal y arzobispo de Albano y ordenaban reunirse con el Papa humilde y sumisamente, sin réplica ni tardanza”. Los enviados del Papa portadores de este importante Mensaje, encontraron al santo ocupado en lavar la vajilla. Partió para preparar el Concilio que debía celebrarse en Lyon en 1274 y en esta ciudad, después de muchos trabajos y discursos, entregó su hermosa alma a Dios a los 53 años de edad, cuatro años después de la muerte de Santo Tomás.

Vida. — Juan Fidanza nació en 1221 en Bagnera, villa situada entre Viterbo y Orbieto. Enfermo de gravedad su madre, le llevó a San Francisco de Asís, que le tomó en sus brazos, le bendijo, le acarició, le sanó y se le devolvió, diciéndole: “Oh buena ventura”. “Oh la buena ventura”; de aquí su nombre. A los 17 años entró en los Frailes Menores, donde su fervor enfureció al demonio que buscó ocasión para estrangularle. Enviado a la Sorbona muy pronto, para estudiar allí la Teología, recibió en el mismo lugar una cátedra a la edad de 27 años. A los 35 fué general de los Frailes Menores y promulgó las Constituciones en el Capítulo de Narbona en 1270. Creado Cardenal, recibió la consagración episcopal en noviembre de 1273 y durante el segundo Concilio Ecuménico de Lyon, falleció en esta villa el 14 de julio de 1274.

Sus principales tratados espirituales son el “Breviloquium” dado a luz en 1256; el “Itinerario del alma a Dios” que es sin duda la más bella de las obras místicas del siglo XIII, la “Triple vía”; “el Arbol de la vida”; “las cinco fiestas del Niño Jesús” y finalmente “la Apología de los pobres.”

PLEGARIA. — Gozas de la gloria de tu Señor, oh Buenaventura, y cuán grandes son ahora tus alegrías, puesto que conforme a tus enseñanzas “tanto se regocija uno en el cielo, cuanto amó a Dios en la tierra”. Si como afirma el gran San Anselmo de quien tomaste esta idea, el amor se mide por el conocimiento, tú que fuiste príncipe de la ciencia teológica y a la vez Doctor del amor, muéstranos que toda luz, en el orden de la gracia y de la naturaleza, tiene como fin único llevarnos al amor.

Doctor seráfico, condúcenos por las alturas sublimes, cuyos secretos, trabajos, hermosuras y peligros nos manifiestan cada línea de tus escritos. El hombre queda como enajenado cuando trata de escudriñar esta Sabiduría divina aunque no sea más que en sus lejanos reflejos; líbranos del error en que podríamos caer al tomar como fin el goce encontrado en algunos rayos perdidos, llegados hasta nosotros para sacarnos de los límites de la nada hasta ella. Porque estos rayos, que de suyo proceden de la eterna hermosura, separados de su centro, apartados de su fin, no serán más que ilusión, decepción, occasion de ciencia huera o de engañosos placeres. Cuanto más elevada es la ciencia, cuanto más se aproxima a Dios como objeto de teoría especulativa, tanto más, en cierto sentido, hay que temer el extravío; si aparta al hombre en sus elevaciones hacia la Sabiduría poseída y gustada por ella sola, si le retiene en sus propios encantos, no temáis compararla a la vil seductora que suplanta en el afecto de un príncipe a la muy noble desposada que le espera. Y tal afrenta sea por parte de la esclava o de la dama de honor, ¿es menos hiriente y bochornosa para su augusta soberana? Por eso afirmas tú que “es peligroso el paso de la ciencia a la Sabiduría, si no se la junta a la santidad”. Ayúdanos a franquear ese peligroso desfiladero; haz que toda ciencia sea para nosotros un medio de la santidad para llegar a mayor amor.

Tus pensamientos, oh Buenaventura, están siempre penetrados de la luz divina. Tus seráficas predilecciones las conocemos bien por ser manifestadas en nuestros tiempos en los medios en que la contemplación divina es considerada aún como la mejor parte, como el fin indiscutible y único de todo conocimiento, a pesar de la fiebre de la acción a la que se encaminan todas las fuerzas vivas de este siglo. Protege a tus devotos. Defiende, como en otros tiempos a las órdenes religiosas, que ahora son combatidas en sus prerrogativas y en su vida. Que la orden franciscana crezca aún más en santidad y en número. Bendice sus trabajos tan laudablemente emprendidos para dar a conocer sus obras e historia. Por tercera y última vez atrae a Oriente a la unidad y a la paz. Que la Iglesia entera se abrase con tus fuegos, que el amor divino tan fuertemente alimentado por ti consuma de nuevo a la tierra.

miércoles, 13 de julio de 2022

Novena a Santa María Magdalena, patrona de los pecadores arrepentidos

                                                       

22 de julio
SANTA MARÍA MAGDALENA,
Penitente
† siglo I


"Por eso te digo: Muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho". Lucas 7:47.


(Se puede rezar como una novena durante nueve días consecutivos)



Santa Gertrudis relata que Santa María Magdalena le dijo a Santa Matilde: "Quienquiera que dé gracias a Dios por todas las lágrimas que derramé sobre los pies de Jesús, nuestro Dios más misericordioso le concederá, por mi intercesión, la remisión de todos sus pecados antes de su muerte, y un gran aumento de amor a Dios ".





Oh Jesús misericordioso, te doy gracias por esa obra de piedad que la bienaventurada María Magdalena hizo contigo cuando lavó tus pies con sus lágrimas, y los secó con su cabellera, los besó y los ungió con ungüento fragante; por medio de la cual ella obtuvo de Ti una gracia tan notable que Tú derramaste en su corazón y en su alma un amor tan grande por Ti que ella no pudo amar nada aparte de Ti: suplicándote que por sus méritos e intercesiones Tú te dignes concederme lágrimas de verdadero arrepentimiento y derramar en mi corazón tu divino amor. Amén.


(Padre Nuestro, Ave María y Gloria ) 




Los sanos no necesitan médico, sino los enfermos.

No vine a llamar al arrepentimiento a los justos, sino a los pecadores.

Sancta Maria Magdalena, ora pro nobis 

jueves, 7 de julio de 2022

Novena en Honor a Nuestra Señora del Carmen por un favor especial y protección

 



07 de julio

¡Oh hermosa Flor del Carmelo, vid fecundísima, esplendor del cielo, santa y singular, que engendraste al Hijo de Dios, permaneciendo siempre virgen pura, ayúdanos en nuestra necesidad! ¡Oh Estrella del Mar, ayúdanos y protégenos! ¡Muéstranos que eres nuestra Madre! (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!




8 de julio

María Santísima, Madre nuestra, en tu gran amor por nosotros nos diste el Santo Escapulario del Monte Carmelo, habiendo escuchado las oraciones de tu hijo elegido San Simón Stock. Ayúdanos ahora a usarlo fielmente y con devoción. Que sea para nosotros un signo de nuestro deseo de crecer en santidad. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


9 de julio

Oh Reina del Cielo, nos diste el Escapulario como una señal externa por la cual podemos ser conocidos como tus hijos fieles. Que siempre lo llevemos con honor evitando el pecado e imitando tus virtudes. Ayúdanos a ser fieles a este deseo nuestro. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


10 de julio

Cuando nos diste, Señora piadosa, el Escapulario como Hábito, nos llamaste no sólo a ser servidores, sino también a ser tus propios hijos. Te pedimos que nos obtengas de tu Hijo la gracia de vivir como tus hijos en la alegría, la paz y el amor. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


11 de julio

Oh Madre del Hermoso Amor, por tu bondad, como hijos tuyos, estamos llamados a vivir en el espíritu del Carmelo. Ayúdanos a vivir en caridad los unos con los otros, en oración como Elías de la antigüedad, y conscientes de nuestro llamado a ministrar al pueblo de Dios. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


12 de julio

Con amoroso cuidado providente, oh Madre Amablesísima, nos cubriste con tu Escapulario como escudo de defensa contra el Maligno. Que por tu asistencia luchemos valientemente contra los poderes del mal, siempre abiertos a tu Hijo Jesucristo. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


13 de julio

Oh María, Auxiliadora de los cristianos, nos aseguraste que llevar dignamente tu Escapulario nos protegería de cualquier daño. Protégenos en cuerpo y alma con tu continua ayuda. Que todo lo que hagamos sea agradable a tu Hijo y a ti. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


14 de julio

Tú nos das la esperanza, oh Madre de Misericordia, de que por tu promesa del Escapulario podamos pasar rápidamente por los fuegos del Purgatorio al Reino de tu Hijo. Sé nuestro consuelo y nuestra esperanza. Haz que nuestra esperanza no sea vana, sino que, siempre fieles a tu Hijo y a ti, podamos gozar rápidamente después de la muerte de la bendita compañía de Jesús y de los santos. (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!


15 de julio

Oh Santísima Madre del Monte Carmelo, cuando un santo te pidió que concedieras privilegios a la familia del Carmelo, aseguraste tu amor maternal y tu ayuda a los fieles a ti y a tu Hijo. He aquí, tus hijos. Nos gloriamos en llevar tu santo hábito, que nos hace miembros de tu familia del Carmelo, a través de la cual tendremos tu poderosa protección en la vida, en la muerte y aun después de la muerte. ¡Mira con amor, oh Puerta del Cielo, a todos aquellos que ahora están en su última agonía! ¡Mira con bondad, oh Virgen, Flor del Carmen, a todos los que necesitan ayuda! Mira con misericordia, oh Madre de nuestro Salvador, a todos aquellos que no saben que se cuentan entre tus hijos. ¡Mira con ternura, oh Reina de Todos los Santos, a las pobres almas! (Aquí haz tus intenciones en silencio.)


Pater, Ave y Gloria Patri.


¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!

miércoles, 6 de julio de 2022

Oración a Santa María Goretti por el Papa Pío XII

 San Juan en su primera Carta escribió: «Jóvenes, os he escrito porque sois fuertes y la Palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno»



Extracto de la homilía del Papa Pío XII en la Misa de canonización de Santa María Goretti, Mártir de la Pureza, el 24 de junio de 1950: 

¿Por qué, amados hijos, os habéis apresurado en un número tan ilimitado a su glorificación? ¿Por qué, al escuchar o leer el relato de su breve vida, tan parecido a un prístino relato evangélico por la sencillez de sus líneas, por la pintura de su escenario, por la misma violencia llameante de la muerte, te conmovió hasta las lágrimas? ¿Por qué María Goretti ha conquistado tan rápido vuestros corazones, hasta el punto de convertirse en vuestra favorita, vuestra querida? Así, hay en este mundo, manifiestamente abrumado y hundido en el hedonismo, no sólo una multitud escasa de elegidos, sedientos del cielo y del aire puro, sino una multitud, pero una multitud inmensa, sobre la cual obra la fragancia sobrenatural de la pureza cristiana. atractivo irresistible y prometedor: prometedor y alentador.




Oración a Santa María Goretti por el Papa Pío XII

¡Te saludamos, oh bella y amable santa! Mártir en la tierra y ángel en el cielo, mira desde tu gloria a este pueblo, que te ama, te venera, te glorifica y te exalta.


En vuestra frente lleváis el Nombre pleno, brillante y victorioso de Cristo; en tu semblante virginal se lea la fuerza de tu amor y la constancia de tu fidelidad a tu Divino Esposo; como su esposa, desposada con sangre, has trazado en ti su propia imagen.


A ti, por tanto, poderosa intercesora ante el Cordero de Dios, te encomendamos a estos, nuestros hijos e hijas, que aquí están presentes, y a los innumerables otros que están unidos a nosotros en el espíritu. Porque, mientras admiran vuestro heroísmo, están aún más deseosos de imitar vuestra fuerza de fe y vuestra inviolable pureza de conducta. A vosotros recurren los padres y las madres, pidiéndoos que les ayudéis en su tarea de educación.


En ti, a través de nuestras manos, los niños y los jóvenes encontrarán un refugio seguro, confiando en que serán protegidos de toda contaminación, y podrán transitar los caminos de la vida con esa serenidad de espíritu y profunda alegría que es la herencia de aquellos que son puros de corazón. Amén.


«Bienaventurados los puros de corazón porque verán a Dios»

sábado, 2 de julio de 2022

La Visitación y reparación a la Virgen Primer Sábado de Mes











Año Litúrgica 

HISTORIA DE LA FIESTA. — En los días que precedieron al nacimiento del Salvador, la visita de María a su prima Isabel fué ya objeto de nuestras meditaciones. Pero convenía volver sobre una circunstancia tan importante de la vida de Nuestra Señora, para hacer resaltar lo que este misterio contiene de enseñanza profunda y de alegría santa. La sagrada Liturgia completándose con los años, explotará esta mina preciosa en honor de la Virgen-Madre. La Orden de San Francisco y algunas iglesias particulares, como la de Reims y París, ya se habían adelantado, cuando Urbano VI, en el año 1389 instituyó la solemnidad de este día. El Papa aconsejaba el ayuno en la vigilia de la fiesta, y que además tuviese Octava; concedió en su celebración las mismas indulgencias que había otorgado Urbano VI, en el siglo anterior a la ñesta del Corpus Christi. La bula de promulgación, retrasada por la muerte del Pontífice, fué publicada por Bonifacio IX que le sucedió en la Silla de S. Pedro.

Por las lecciones del Oficio primitivamente compuesto para esta fiesta, sabemos que el fin de su institución fué, según el pensamiento de Urbano, obtener que cesase el cisma que dividía a la Iglesia. Nunca se había visto la Esposa del Hijo de Dios en situación tan dolorosa. Pero Nuestra Señora, a quien se había dirigido el verdadero Pontífice al comienzo de la tormenta, no dejó fallida la esperanza de la Iglesia. Durante los años que la insondable justicia del Altísimo dejó obrar a los poderes del infierno, vino en su defensa, sujetando tan fuertemente bajo su pie vencedor la cabeza de la serpiente antigua, que a pesar de la espantosa confusion que había levantado, su baba ponzoñosa no pudo manchar la fe de los pueblos, que permaneció firmemente adherida a la unidad de la Cátedra romana, cualquiera que en esta incertidumbre fuese su ocupante verdadero. Así, el Occidente separado de hecho, pero unido en sus principios, se volvía a unir en el tiempo escogido por Dios para devolver la luz.

MARÍA, ARCA DE ALIANZA. — Si se pregunta por qué quiso Dios que el Misterio de la Visitación y no otro, fuese al establecerse esta solemnidad, el trofeo de la paz reconquistada, es fácil hallar la razón en la naturaleza misma de este misterio y en las circunstancias en que se realizó.

En él especialmente aparece María como verdadera arca de Alianza: llevando al Emmanuel, testimonio vivo de una reconciliación definitive entre la tierra y el cielo. Por ella, mejor que en Adán, todos los hombres han de ser hermanos; porque el que lleva escondido en su seno, será el primogénito de la gran familia de los hijos de Dios. Apenas concebido, comienza para El la obra de la propiciación universal.

¡Dichosa la casa del sacerdote Zacarías, que durante tres meses acogió a la Sabiduría eterna, bajada recientemente al seno purísimo en que se acaba de consumar la unión que ambicionaba su amor! Por el pecado original, el enemigo de Dios y de los hombres tenía cautivo, en esta bendita casa, a aquel que sería el hornato en los siglos infinitos; la embajada del ángel que anunció el nacimiento de Juan, su concepción milagrosa, no habían eximido al hijo de la es térll del tributo vergonzoso que todos los hijos de Adán tienen que pagar al príncipe de la muerte, a su entrada en la vida. Pero apareció María, y Satanás vencido sufrió en el alma de Juan su más completa derrota, que no será la última; porque el arca de alianza no detendrá sus triunfos hasta reconciliar al último de los elegidos.

ALEGRÍA DE LA IGLESIA. — Celebremos este día con cantos de alegría; porque en este misterio están, como en germen, todas las victorias que alcanzarán la Iglesia y sus hijos; desde hoy el Arca santa preside los combates del nuevo Israel. Basta ya de división entre el hombre y Dios, el cristiano y sus hermanos; si la antigua arca no logró impedir la escisión de las tribus, el cisma y la herejía conseguirán hacer frente a María unos cuantos años o algunos siglos, pero al fin resplandecerá más su gloria. De ella, como en este día glorioso y a la vista del enemigo humillado, brotarán siempre la alegría de los pequeños, la perfección de los pontífices, y la bendición de todos. Unamos el tributo de nuestras voces a los saltos gozosos de Juan, a la repentina exclamación de Isabel, al cántico de Zacarías; todo el mundo lo repita. Así se saludaba antiguamente la llegada del arca al campamento de los Hebreos; los Filisteos, al oírlo, por ahí comprendían que había bajado el auxilio del Señor; y sobrecogidos de espanto, gemían, diciendo: “¡Desgraciados de nosotros! no reinaba aquí ayer una alegría tan grande; ¡desgraciados de nosotros.” Por cierto que hoy el género humano salta de gozo y canta con Juan; y hoy también, y con razón, se lamenta el enemigo; hoy la mujer descarga el primer golpe del calcañal en su cabeza altanera, y Juan, ya librado, es en esto precursor de todos nosotros. El nuevo Israel, más afortunado que el viejo, tiene seguridad de que no le arrebatarán ya su gloria nunca jamás; nunca le quitarán el Arca santa que le permite pasar las aguas, y derrumba ante él las fortalezas.

EL CANTO DE MARÍA. — ¿No es, pues, muy justo que este día, en que termina la serie de las derrotas que comenzaron en el Paraíso, sea también el día de los cánticos nuevos del nuevo pueblo? Pero ¿a quién toca entonar el himno del triunfo, sino al que gana la victoria? Por eso canta María en este día de triunfo, recordando todos los cantos de victoria que, a lo largo de los siglos de espera, fueron como preludios, a su divino Cántico. Pero las victorias pasadas del pueblo elegido no eran más que la figura de la que consigue ella, en esta fiesta de su manifestación, como soberana gloriosa, que, mejor que Débora, Judit o Ester, ha comenzado a libertar a su pueblo; en su boca los acentos de sus ilustres predecesoras han evolucionado de la aspiración inflamada de los tiempos de la profecía, al éxtasis sereno, que denota la posesión del Dios que por tanto tiempo esperado. Una era nueva comienza parar los cantos sagrados: la alabanza divina toma de María el carácter que no perderá en este mundo y que subsistirá aún en la eternidad. Y en este día también, inagurando su ministerio de Corredentora y de Mediadora, recibió María por vez primera en la tierra, de boca de Santa Isabel, la alabanza que sin ñn merece la Madre de Dios y de los hombres.

El motivo especial que tuvo la Iglesia, en el siglo xiv, para instituir esta fiesta, nos ha inspirado las anteriores consideraciones. María ha demostrado otra vez, al devolver a Roma al desterrado Pío IX, el 2 de Julio de 1849, que consideraba esta fecha como un día de victoria.

MISA

El Introito es el mismo de las Misas votivas de Nuestra Señora en este tiempo del año. Está tomado de Sedulio el poeta cristiano del siglo v, del cual hizo la Sagrada Liturgia otros extractos muy bien apropiados, los días de Navidad y Epifanía. La palabra excelente (Verbum bonum) que se ensalza en el Versículo, la obra que dedica al Rey la Virgen-madre, todos declaran hoy que es el Magníficat, riqueza y gloria de este día.

INTROITO

Salve, Madre Santa, que diste a luz al Rey que rige cielos y tierra por los siglos de los siglos. Ps. Mi corazón ha proferido una excelente palabra; digo: Mis obras son para el Rey. Gloria al Padre. Salve.

La paz es el don precioso que imploraba la tierra incesantemente desde el pecado original. Congratulémonos, pues; en este día se revela, por medio de María, el Príncipe de la Paz. La solemne conmemoración del ministerio que celebramos, va a desarrollar en nosotros la obra de salvación, que comenzó en el de Navidad. Esta gracia la pedimos con la Santa Madre Iglesia en la Colecta.

Numen, et aeterno compleetens omnia gyro,
Imperium sine fine manet; quae ventre beato.
Gaudia matris habens cum virginltatis honore,
Nec primam similem visa es, nec habere sequentem;
Sola sine exemplo placulsti femina Christo.

eterno, lo mismo que su imperio que abarca a todas las cosas en un círculo infinito. En ti se juntan, en un seno santo, las alegrías de la madre y el honor de la virgen; ni antes ni después de ti, se vió cosa semejante; la única entre todas y sin precedente agradaste a Jesucristo.

ORACION

Rogárnoste Señor, que concedas a tus siervos el don de la gracia celestial, para que los que hemos recibido las primicias de la salvación en el parto de la Virgen, alcancemos aumento de paz en la Solemnidad de su Visitación. Por Jesucristo nuestro Señor.



 “Vendré a pedir la comunión reparadora de los primeros sábados”.

El Padre Gonçalves, confesor de la Hermana Lucía, preguntó, "¿Por qué cinco sábados y no nueve, o siete, en honor de los siete dolores de Nuestra Señora?" Sor Lucía responde que le fue revelado  lo siguiente:


"Hija mía, el motivo es sencillo. Cinco son las clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:


1. Las blasfemias contra la Inmaculada Concepción.


2. Las blasfemias contra Su Virginidad Perpetua;


3. Las blasfemias contra la Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo reconocerla como la Madre de los hombres; 
4. Las blasfemias de aquellos que públicamente buscan sembrar en el corazón de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio para con esta Inmaculada Madre; y 
5. Las ultrajes dirigidos a Ella en Sus sagradas imágenes.

He aquí lo que el Padre Alonso fue el gran experto sobre Fátima; dijo sobre las blasfemias de los herejes, cismáticos y hombres impíos, "cegados por un ecumenismo engañador, hemos tenido la tendencia de olvidar que existe una verdad evidente, recordada aquí por el Mensaje de Fátima: Aquellos que obstinadamente y con pleno conocimiento abiertamente niegan las prerrogativas de la Santísima Virgen María, comenten las blasfemias más odiosas en cuanto a Ella".

Los malos Sacerdotes son la causa de la perdición de los pueblos. (San Jerónimo)
Virgen: “Muchas naciones serán castigadas por los pecados de los sacerdotes y religiosos”-Aparición del Buen Suceso

“Sabe aún que la Justicia Divina acostumbra descargar castigos terribles sobre naciones enteras, no tanto por los pecados del pueblo, cuanto por los de los sacerdotes y religiosos, porque estos últimos son llamados, por la perfección de su estado, a ser la sal de la Tierra, los maestros de la verdad y los pararrayos de la Ira Divina”.

Aparición de la Virgen Rosa Mística:


Primera Aparición de la Virgen con las Espadas:
La Virgen tenía el pecho atravesado por tres espadas
La Virgen venía a pedirle oraciones, sacrificios y sufrimientos para reparar por los pecados de tres categorías de almas consagradas a Dios: 
  • a) Por aquellas almas religiosas que traicionan su vocación 
  • b) Para reparar el pecado mortal de estas almas 
  • c) Para reparar la traición de los Sacerdotes que se hacen indignos de su Sagrado Ministerio.
Luego le explicó el significado de las tres espadas:

1- La primera espada, significa la pérdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa.
2- La segunda espada, la vida en pecado mortal de personas consagradas a Dios.
3- La tercera espada, Traición a la fe. La traición de aquellas personas que al abandonar su vocación sacerdotal o religiosa, pierden también la fe y se convierten en enemigos de la Iglesia.

‘MI HIJO ES OFENDIDO POR LOS PECADOS DE LA IMPUREZA’


Luego con el rostro lleno de tristeza dijo: “En este tiempo los Cristianos de tu nación italiana son los que mas ofenden a Nuestro Señor, mi Divino Hijo, con los pecados contra la santa pureza.



“Mi divino Hijo Jesús y Señor Nuestro está hastiado de las muchas y graves ofensas que se le infieren, por tantos pecados contra la santa pureza. Le provoca desatar un diluvio de castigos…pero mi intercesión se ha interpuesto para que tenga compasión una vez más. Por eso pido en desagravio (por los pecados de impureza), oración y penitencia. Suplico íntimamente a los sacerdotes que amonesten a los hombres para que no sigan en la liviandad. Yo regalaré mi Gracia a quienes ayuden a explicar esos delitos»

¿Se nos perdonará entonces? Preguntó la vidente. Sí, en cuanto se dejen de cometer. Y con estas palabras se alejó.

Catecismo de Baltimore:
205 ¿Como un católico peca contra la fe?
R/ un católico peca contra la fe por apostasía, herejía , por el indiferentismo religioso y por la participación en los cultos no católicos.



1 de Junio 1947:
Pierina tuvo una visión del infierno donde vio, en tres secciones diferentes, tres categorías de Religiosos, almas consagradas y Sacerdotes que correspondían a las tres espadas de la visión.

1- Rosa Blancaespíritu de oración para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor las Religiosas que traicionan la vocación.
2- Rosa Roja: espíritu de sacrificio para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor las religiosas que viven en pecado mortal.
3- Rosa Amarillo-Oro: espíritu de inmolación total para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor los Sacerdotes Judas, y en particular por la santificación de los Sacerdotes.

La beata Ana Catalina  Emmerich profetizó «Luego ví una aparición de la Madre de Dios diciendo que la tribulación sería enorme. Dijo que la gente (de aquellos tiempos) debe orar fervientemente con los brazos extendidos, y rezar tres Padrenuestros. Sobre todo deben rezar para que la iglesia de la Oscuridad se vaya de Roma»

Acción Familia: 

En el Catecismo para los niños de San Antonio María Claret nos recuerda que la sagrada Escritura nos enseña, que el mayor y más terrible de los azotes que Dios envía a un pueblo, es darle malos sacerdotes.

Un castigo mayor que las guerras

Catecismo de San Antonio María Claret
«Cuando la ira del Señor aun no ha llegado a su colmo, permite que las naciones se armen unas contra otras, que queden estériles los campos, que el hambre, la desolación y la muerte ejerzan su dominio sobre la tierra.

«Pero cuando su justa indignación llega al exceso, envía el último y mas atroz de sus castigos, permitiendo que ministros infieles, sacerdotes manchados, pastores escandalosos se coloquen entre los hombres. Entonces se verifica que las abominaciones del pueblo son causa de los malos sacerdotes, y los malos sacerdotes son el mayor castigo con que Dios aflige al pueblo.

Necesidad de la penitencia
«Para evitar estos daños tan terribles, la Iglesia, celosa siempre del bien de los pueblos y del decoro ilustre de los ministros del altar, ha establecido como ley doce ayunos al año, tres en cada principio de las cuatro estaciones, que llamamos Témporas, que son el tiempo señalado para la ordenación de sacerdotes , con los que obliga a todos los fieles a que con ella supliquen al Señor que no nos castigue con darnos malos sacerdotes, antes bien, compadecido de nuestras miserias, nos envíe ministros dignos y pastores celosos que nos guíen por el desierto de este mundo, hasta llegar con felicidad a la tierra de promisión, a la eterna gloria. Amen.

Catecismo de la Doctrina Cristiana, explicado y adaptado a la capacidad de los niños, por el Excmo. é Illmo. Sr. D. Antonio (María) Claret, Arzobispo de Trajanópolis in part. inf., DÉCIMA SÉPTIMA EDICIÓN, BARCELONA, LIBRERÍA RELIGIOSA, 1865, Págs. 388-390

viernes, 1 de julio de 2022

Julio: Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

 

📅 RECORDATORIO DE ALGUNAS FIESTAS DEL SANTORAL DEL MES DE JULIO

 





Mes de Julio dedicado a honrar la Preciosísima Sangre de Nuestro Redentor

📅Año Litúrgico👆
1 de Julio La Preciosísima Sangre de NSJC (Primer Viernes)
2 de Julio La Visitación de la Santisima Virgen (Primer Sábado)
6 de Julio Maria Goretti, mártir por conservar la castidad
7 de Julio Novena de la Virgen del Carmen
13 de Julio Novena Santa María Magdalena, penitente
14 de Julio San Buenaventura
16 de Julio Nuestra Señora del Carmen
17 de Julio Triunfo de la Santa Cruz. Comienzo de la Novena a Santa Ana
18 de Julio San Camillo de Lellis
19 de Julio San Vicente de Paúl
20 de Julio Novena a Santa Marta
22 de Julio Santa María Magdalena, penitente
25 de Julio España: Día de precepto Santiago Apóstol, Ap. San Cristóbal
26 de Julio Santa Ana, Madre de la SVM, Vda
27 de Julio San Pantaleón
29 de Julio Santa Marta
31 San Ignacio de Loyola  




📅 RECORDATORIO DE ALGUNAS FIESTAS DEL SANTORAL DEL MES DE JUNIO
Mes consagrado al Sagrado Corazón de Jesus
3 de junio Primer viernes de mes
Memorial de los Santos Mártires de Uganda
4 de junio Primer sábado de mes Vigilia de Pentecostés
5 de junio Domingo de Pentecostés (Octava)
6 de Junio Octava de Pentecostés
7 de Junio Novena de Corpus Christi
Domingo 12 de Junio Fiesta de la Santísima Trinidad
12 de Junio Novena de San Luis Gonzaga
13 de Junio San Antonio de Padua
15 de Junio Primer día de la Novena al Sagrado Corazón de Jesús
16 de Junio (jueves) Corpus Christi (Octava)
17 de Junio Novena en Honor a San Pelayo
21 de Junio San Luis Gonzaga, Patrón de la Juventud Católica

22 de Junio Novena en Honor de la Preciosa Sangre Fiesta 1 de Julio
24 de Junio Sagrado Corazón de Jesús (Octava)
El Corazón de Jesús es el remedio de todos nuestros males. Remedio contra el liberalismo, el racionalismo, el orgullo y el desenfreno de la sexualidad
La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes".
Del texto de la consagración del Papa Pío XII: "Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número"
25 de Junio Natividad de San Juan Bautista [desde el 24 de junio]
26 de Junio: San Pelayo, mártir de Cristo por rechazar la falsa religión del Islam y negarse a caer en el vicio de la Homosexualidad.
28 de Junio San Ireneo
29 de Junio Santos Apóstoles Pedro y San Pablo