domingo, 17 de abril de 2022

Novena en honor a la Gloriosa Resurrección


¡Aleluya!

Este es el día que hizo el Señor:
celebrémoslo con transportes de alegría.

Oficio de la Iglesia

Jesús, que confundiste a todos tus enemigos vistiendo de gloria y esplendor ese cuerpo que había sido víctima de la crueldad del hombre, dame la gracia de morir a mí mismo para que pueda resucitar contigo y, a tu semejanza, conducir una vida nueva, divina, inmortal: nueva, por el cambio de conducta, divina por la generosidad y pureza de mi amor, inmortal por la perseverancia en hacer el bien. Obra en mi corazón, oh Señor, este feliz cambio; hazme pasar de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz, de una vida llena de imperfecciones a una vida perfecta y digna de Ti. Hazme ir de luz en luz, de virtud en virtud, hasta que llegue por fin a Ti, oh Dios de virtud, fuente de toda vida y de toda luz. A Ti también me dirijo, oh Virgen santa, Madre de Nuestro Salvador, en esta gozosa fiesta; dígnate hacerme partícipe de ese divino gozo que sentiste en el bendito día de su Resurrección. Seca mis lágrimas y libera mi corazón de toda tristeza opresiva. Deja que tu Hijo resucitado entre en mi corazón, como a través de las puertas cerradas, en el aposento alto. Que me diga, como a los apóstoles: "Paz a ti"; que me muestre, como a Tomás, sus sagradas llagas; que permanezca conmigo continuamente, y nunca más se aparte de mí.

A las Gloriosas Llagas de Jesús Resucitado

1. Mi Jesús resucitado, beso y adoro con devoción la llaga gloriosa de tu pie izquierdo, y te pido que me des la gracia de huir de toda ocasión de pecado y andar cada vez más en el camino de tus Mandamientos.

Gloria al Padre, etc.

2. Mi Jesús resucitado, beso y adoro con devoción la llaga gloriosa de tu pie derecho, y te pido que me des la gracia de caminar constantemente por el camino de la santidad cristiana hasta llegar a la casa de los santos en el paraíso.

Gloria al Padre, etc.

3. Mi Jesús resucitado, beso y adoro con devoción la llaga gloriosa de tu mano izquierda, y te pido que me liberes de todo mal, sea del cuerpo o del alma, y ​​muy especialmente del infeliz destino de los malvados que estarán a tu izquierda en el día del juicio.

Gloria al Padre, etc.

4. Mi Jesús resucitado, beso y adoro devotamente la herida gloriosa de tu mano derecha, y te pido que bendigas mi alma con ella, y que después de la muerte me abras las puertas del cielo.

Gloria al Padre, etc.

5. Mi Jesús resucitado, beso y adoro con devoción la llaga gloriosa de tu costado, y te ruego que enciendas en mi corazón el fuego de tu amor aquí, para que en adelante te ame eternamente en el cielo.

Gloria al Padre, etc.


María

Por último, te ruego, oh Santísima Virgen María, por tu gran alegría al ver a tu Hijo resucitado y glorificado, que nos obtengas la gracia de resucitar también después de nuestra muerte a la gloria eterna del paraíso.

Ave María, Gloria.

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