Recuerda, oh castísimo esposo de la Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya invocado tu protección o implorado tu intercesión, no haya recibido consuelo. Lleno pues, de toda confianza en tu poder, acudo suplicante a tu presencia y me encomiendo a tu protección. No deseches mi humilde súplica, custodio de nuestro Redentor, antes bien acógela en tu paternal generosidad y dígnate acceder a ella. Amén.
miércoles, 2 de marzo de 2022
Memorare a San José
Recuerda, oh castísimo esposo de la Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya invocado tu protección o implorado tu intercesión, no haya recibido consuelo. Lleno pues, de toda confianza en tu poder, acudo suplicante a tu presencia y me encomiendo a tu protección. No deseches mi humilde súplica, custodio de nuestro Redentor, antes bien acógela en tu paternal generosidad y dígnate acceder a ella. Amén.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
Feliz día de las Madres mamita María Deja de llamar a la Tierra «Madre Tierra», como hacen los paganos. La Tierra ...
-
La elección de Bergoglio es NULA. NO tiene legitimidad de origen. Además el Magisterio de la Iglesia ha declarado a Perpetuidad que la ele...
-
Card. Pell: «la comunión para los divorciados vueltos a casar es solo la punta del iceberg, el caballo de Troya» Respecto a los que están ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario